Idiomas
LOS PESIMISTAS que temen por la supervivencia del gallego pueden estar tranquilos. El idioma goza de excelente salud pese a las enfermizas imposiciones de unos y a los velados desplantes de otros. Y lo digo porque las lenguas resisten bastante más de lo que parece; de no ser así el bikya, rama idiomática Níger-Congo, ya habría desaparecido, y subsiste a pesar de que sólo es hablado por una mujer de un poblado llamado Furubana, en el noroeste camerunés y cuna de los bantúes. No es el único caso. En lipán apache sólo se expresan dos personas y en totoro colombiano, cuatro, según leo un texto de Andrés Alsina. En realidad, de los cerca de 7.400 idiomas que se utilizan en el mundo, los hablados por menos de diez personas son 133, resistiendo hasta ahora los inevitables envites de la globalización. De todas maneras una organización estadounidense baraja que 473 están en peligro de extinción, y es que el 94% de la población sólo hace uso del 6% de las lenguas.
(El Progreso, 31/1/10)
Batiburrillo ideológico
Este improvisado mural, plasmado debajo de un puente de Lugo, refleja de alguna manera el batiburrilo ideológico en el que nos movemos por circunstancias diversas, pero sobre todo por la falta de madurez política, pese a los años de democracia. No incluyo la foto con el ánimo de criticar a unos y dar la razón a otros, porque además los extremos se tocan, sino con el afán de dar a conocer una curiosidad que a la vista está de quienes deseen contemplarla. Por fortuna nos movemos en otra dirección, aunque no al margen de las turbulencias que están en la mente de todos.
Cementerios nucleares
EL NOVIO habrá de barajar opciones para elegir con que novia se casa. Del repudio general a los cementerios nucleares, el Gobierno deberá lidiar el exceso de ofertas y estrujar la mollera para fijar el sitio más adecuado, con lo cual nunca satisfará a todos. Seguirán las polémicas y los codazos para hacerse sitio, pero de cualquier manera lo que más llama la atención es la posición de los partidos y de las comunidades autónomas para imponer su criterio sin respetar las decisiones de los ayuntamientos que acordaron (y, casi seguro, seguirán haciéndolo) solicitar, de acuerdo con la ley, los emplazamientos para depositar los residuos, entre otras razones porque resolvería muchos de los problemas que tienen y que no solucionan con sus exiguos presupuestos. Existe, claro, la disyuntiva de si ello es o no peligroso, pero sus partidos pretenden guiarles mirando bastante más al voto que a los riesgos que puedan generarse. En cualquier caso, si algo chirría será la norma que les permite adoptar tales decisiones.
(El Progreso, 29/1/10)
Malas carreteras
SI EL PROCESO de deterioro de las carreteras que unen Lugo con A Mariña central y oriental avanza al ritmo que lo está haciendo, dentro de muy poco será insalvable. El BNG exige mejoras en la N-640, la de Ribadeo, lo que entraña también dificultades para quienes se dirigen hacia Foz por Bretoña y Cruz da Cancela, pero nada tan descalabrado como el tramo de la N-634 que une Mondoñedo y Lourenzá y el comprendido entre esta localidad y Barreiros. ¿Se está esperando por la autovía? Si alguien lo piensa, para entonces la vieja vía será una mala corredoira. ¿Por qué no se repavimenta? Quienes se desplacen desde Lugo o viceversa por la comarcal que une Abadín con Castro (o Rábade), una de las rutas más asequibles por el trazado y la distancia, ven no sin sorpresa que las obras del trecho entre Moncelos y la capitalidad municipal (Abadín) están paradas desde hace meses, sin que se sepa por qué. Está bien que se centre la atención en la A-8, pero eso no justifica que Fomento y la Xunta abandonen lo demás.
(El Progreso, 27/1/10)
Vacuna contra la crisis
Nada mejor para la crisis que combatirla con la propia crisis, una especie de vacuna que aplicó un hostelero de Lugo para nombrar su bar: Café Bar Crisis, como figura en el rótulo correspondiente. Quizá haya estado acertado, por cuanto la palabra, de tanto vituperarla y repetirla forma parte del vocabulario popular, y esto puede contribuir a ganar clientela, que es de lo que se trata. Nada hubiese solucionado de haber enfocado la denominación inspirándolo en un ataque hacia la 'desacelaración acelerada', como en su día bautizó ZP la recesión. Es, en una palabra, un nombre original, que incluso estará de actualidad cuando las cosas cambien, pues servirá para rememorar el pasado, aunque lo detestemos. A la verdad el bar tiene buena pinta y si es su deseo, pueden visitarlo. Que conste que no tengo interés alguno y el propietario es para mi desconocido. Pero una cosa nada tiene que ver con la otra.
Karmele tiene derecho al ridículo
Que Karmele Marchante no tenga sentido del ridículo no quiere decir que no tenga el mismo derecho que Chikilicuatre para representar a TVE en el macarrónico festival de Eurovisión. Puede que no se merezca otros representantes.[ Más ]
Galiña de Mos
EL INTENTO de recuperar la Galiña de Mos toma carrerilla y parece una iniciativa interesante, siempre y cuando la cantidad no arruine la calidad. Uno, que es de Mos, sabe muy bien lo que costaba cebar un ‘pito’ para convertirlo en apetitoso capón. Era un no siempre recompensado esfuerzo artesanal, de ímprobo sacrificio y que a veces no acababa bien, porque algún ‘aspirante’ solía fenecer en el intento atragantándose con el bollo de maíz, empapado en vino, que casi nunca jamaba por su voluntad. No estoy muy al tanto del método que se utiliza hoy para el engorde, pero habrá derivado en algo más cómodo y rápido, aunque sospecho que con peores resultados que los obtenidos en los rústicos ‘capoeiros’. No está mal que vaya a comercializarse, siempre y cuando se respete la esencia del producto, no aventurándose a producir en serie sin tener en cuenta algunos principios, quizá rudimentarios, que garanticen la calidad ganada en muchos años. Pero de cualquier modo es positivo para que la raza autóctona no desaparezca.
(El Progreso, 23/1/10)
Somos Llamazares
SE ENTIENDE que Gaspar Llamazares esté cabreado por la utilización de sus rasgos faciales para recrear la imagen actualizada de Bin Laden, y también su preocupación por saber cómo el FBI tuvo esa extraña ocurrencia. Menos mal que ya no está Bush, que de estar, la conspiración yanqui contra la izquierda estaría servida. En cualquier caso es una patochada infumable y desafortunada. Lamentará el diputado de IU que los apoyos y muestras de solidaridad que recibe no hubiesen sido por vía electoral para que la representación de la coalición en el Congreso fuese más amplia, lo cual no sólo sería bueno para la propia organización sino para un país entregado al bipartidismo. Pero como no hay mal que por bien no venga, no puede tener queja de las reacciones en su favor, como la que circula por Facebook: “Yo también tengo el pelo de Llamazares”. Claro que hay otras no exentas de guasa, y eso que no tiene ninguna gracia: está en juego la seguridad de una persona. Ya se sabe que hay locos para todo y en todas partes.
(El Progreso, 21/1/10)
La gripe A se evapora
LOS MUY escépticos, que todo hay (como en la viña del Señor), llegaron a sostener que la gripe A, más que pandemia era algo así como un montaje de las grandes multinacionales farmacéuticas en connivencia con la OMS. No consta que lo fuese, pero un informe revela que la amenaza se desvanece hasta el punto de ser considerado como el proceso gripal más suave de los últimos quince años, con una capacidad letal entre veinte y cuarenta veces inferior a otros virus estacionales de la enfermedad, algo que los científicos (se supone que no todos) califican de “atípico” y “misterioso”, en cualquier caso de difícil explicación. Lo cierto es que no llegó a vacunarse ni el cinco por ciento de la población y la temida ponzoña se extingue sola, de lo cual se deduce que se exageró y la movilización fue muy desproporcionada. Se nos dirá que mejor es prevenir que lamentar, pero también es verdad que propagar el pánico sin un motivo serio y razonado no cabe entre los cometidos de los organismos que velan por nuestra salud.
(El Progreso, 19/1/10)
¿Qué cosas peores?
EXISTE poco margen para el subjetivismo. ¿Puede haber una tragedia peor que la de Haití? No hay ninguna buena, pero que impacten como las escenas macabras de Puerto Príncipe, muy pocas, por su magnitud y por el escenario, abonado por la pobreza y la miseria secular, de la que obtuvieron fruto algunos jerifaltes, empezando por el tristemente famoso Françoise Duvalier (Papa Doc). Bien, pues como ya habrán advertido, al obispo Munilla no le impresiona y lo coteja con la “pobre situación espiritual y la concepción materialista de la vida”. Por eso dejó caer que “hay males peores”. Aduce ahora el prelado que se le malinterpretó, pero en cualquier caso algo dijo que podría ahorrárselo. Mírese como se mire, el parangón resulta innecesario y gratuito; una boutade desafortunada que nada aporta a la concordia de la que debe dar ejemplo el cristianismo que representa. Con esta doctrina no es probable que llegue a convencer a muchos incrédulos para que le sigan. Eso sí, acabarán por irse los convencidos.
(El Progreso, 17/1/10)
Farruquito
FARRUQUITO ya puede bailar a su antojo, lejos de la trena, que abandonó con el cuño de ‘preso ejemplar’. No lo fue tanto al ocasionar la muerte de un peatón en el 2003 cuando conducía a gran velocidad (sin carné y sin seguro) y sin detenerse para atender al moribundo. ¿Qué cosas peores puede hacer un conductor? La condena de tres años, por homicidio imprudente, estuvo siempre bajo sospecha de favoritismo y marcada por el tercer grado. No soy partidario de que la gente esté encerrada, porque en la mayoría de los casos sirve de poco, pero la ley está para que se cumpla sin distingos. No digo que con Farruquito se vulnerase, pero me asalta la duda de si tan generoso rasero se hubiese aplicado de ser otro el reo, con igual hoja de servicios e intachable conducta carcelaria. Tendría difícil explicación que delincuentes de otro pelaje, anónimos, recibiesen peor trato penitenciario. No me consta que sea el caso, pero ser artista y famoso no ha de servir de salvoconducto para gozar de privilegios, si es que los hubo.
(El Progreso, 15/1/10)
En enero suele nevar
POR extraño que les parezca a algunos, en enero suele, desde siempre, hacer frío, helar, llover e incluso nevar, unas veces más y otras menos. Nuestros padres, nuestros mayores nos recuerdan nevadas de quince días o más, y no solía ser catastrófico sino un buen pretexto para festorros vecinales. Eran, eso sí, otros tiempos, donde no había problemas en las carreteras, porque eran pocas y sin coches. Pero este pasado suelen ignorarlo algunos teórico-vividores del cambio climático, más dedicados a la defensa de sus postulados que en limpiar las calzadas y procurar que cientos de pueblos no permanezcan aislados durante semanas. Nadie pide que deba ignorarse lo que suponen los desarreglos del clima, que habrá que corregir, sin demagogias, dentro de lo posible, pero antes han de priorizarse otros problemas más terrenales que nos afectan muy directamente, y que no se resuelven con cumbres fastuosas y discursos grandilocuentes, sino con máquinas, palas y voluntad de ser más prácticos y mucho menos etéreos.
(El Progreso, 13/1/10)
De Gondar a Filipinas
LLOVIÓ mucho desde entonces; incluso cayeron chuzos de punta. Comenzaba el siglo (pasado), año 1900, cuando Manuel Pérez Darriba, hijo de Froilán y María, nacido en Santa María de Gondar, parroquia del concello de Lugo, decidió que el futuro estaba en Filipinas, y allá se fue a trabajar en una tabaquera. Jamás volvió, entre otras cosas porque allí se casó con Isabella. El matrimonio tuvo una hija, Avelina Pérez, que con los años sería madre de Richard Pérez Albano, que hoy vive en tan lejas tierras y es quien busca a familiares en Gondar o Barredo, parroquia (contigua) de Castroverde, donde en 1911 se casó Ángel Pérez, hermano de Manuel, con Carmen Varela, vecina de dicha parroquia. Este matrimonio también emigró a Filipinas. Richard espera localizar a familiares de su abuelo, fallecido en 1945 o 1946, y si todos sus esfuerzos resultaron baldíos, quizá por no haber concretado algunos de estos datos que ahora me facilita para su difusión, a ver si ahora tiene más suerte. Seguro que alguien podrá dar razón.
(El Progreso, 11/1/10)
Pantomimas
LA VERDAD es que sólo nos acordamos de santa Bárbara cuando truena. La tentativa de Umar Faruk para dinamitar el vuelo de Northwest destapó la caja de los truenos y reaparece de pronto la preocupación: las medidas de seguridad en los aeropuertos hacen aguas por todas partes, lo que aconseja que se implanten otras más eficaces. Claro que nadie se detiene a analizar si las que estaban en vigor se aplicaban como es debido. Seguramente no. Llama a una emisora de radio un controlador de pasaje de un aeropuerto español para denunciar que todos los requisitos a que se somete a los viajeros son algo así como una pantomima y que si no existen más desgracias es porque la casualidad no lo quiere. Es muy grave que alguien a quien se encomienda velar por la seguridad diga tan claro que todo es un paripé, por lo que también cabe sospechar que los escáneres que estudia imponer la UE poco van a cambiar las cosas. La norma siempre acaba acomodándose a la rutina. Y la eficacia, supeditada a lo que Dios quiera.
(El Progreso, 9/1/10)
Atracones
(El Progreso, 7/1/10)